Riesgos y polémicas de las impresoras 3D


liberator-pistola-3DComo nada en la vida humana puede ser perfecto, desde el comienzo del auge de las impresoras 3D se sostuvo la posibilidad de que fuesen una amenaza para la paz. Tal parece ser que parte de la naturaleza del hombre moderno es la inclinación a la guerra, y de entre tantas ventajas y beneficios, hay gente que quiere utilizar las impresoras 3D para expandir el mercado de las armas. En teoría, quienquiera que tenga una impresora 3D podría replicar un arma como ya hemos comentado en este blog, y ya hace un par de años se logró replicarlas con éxito, y desde entonces han tenido tiempo de corregir errores y perfeccionar sus equipos y modelos existentes.

Sí, son armas de plástico, pero no por esto debe sonar menos importante, puesto que son armas que disparan balas de verdad. Lo que las hace más atemorizantes es que son armas fantasmas, carecen de registro, credencial, número de serie, e incluso pasan inadvertida ante los detectores de metal (puesto que como hemos dicho son de plástico) que son comúnmente utilizados como medidas de seguridad en los aeropuertos y otros lugares de pública concurrencia. Sin embargo, todavía se mantienen como un riesgo potencial por algunos países, por el cual no hay ninguna medida que esté siendo implementada y todos quienes puedan adquirir sus impresoras 3D son libres de hacerlo. Aunque otros países las consideran ilegales y la posesión de una pistola impresa en 3D supone la misma pena que tener una de verdad.

Por otro lado, la utilización de las impresoras 3D en la industria farmacéutica da cabida a la creación de compuestos químicos de riesgo, en otras palabras, podría incurrirse en la creación de drogas, básicamente cualquier droga, incrementando las posibilidades de empeorar el narcotráfico, creando una nueva mezcla que pueda traer riesgos de salud nacional.

impresion-organo-3dOtras de las polémicas que han rodeado al tema de las impresoras 3D ha sido la impresión 3D de órganos, y aunque ya llevan tiempo utilizándola para imprimir huesos, cartílagos, e incluso tejidos de ojo, los aspectos legales y bioéticos al respecto sólo empiezan a surgir; igualmente sucede con el tema de la carne impresa, cuyos detractores consideran que es algo abominable y antinatural.

Otro de sus problemas gira en torno a los derechos de autor. Con la posibilidad de replicar casi cualquier cosa, el asunto de la piratería sale a flote, así como en unas instancias se acusó a las plataformas de internet por compartir de forma no autorizada material de autoría no acreditada como en el caso de la industria del cine y la música, el caso de las impresoras 3D no se verá libre de este mismo principio de plagio, en este caso, de marcas comerciales (objetos físicos).

Sin embargo, estos aspectos que intentan desalentar el uso de las impresoras 3D no logran opacar las ventajas comprobadas que brinda su utilización: en el campo de la medicina, imprimiendo vías respiratorias y órganos, y la construcción, consiguiendo construir apartamentos y casas a muy bajos costos.

Las consecuencias y cambios a nivel social que puedan acarrear son parte de las promesas que mantiene esta tecnología… y aún quedan muchos aspectos que mejorar y desarrollar.

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